viernes, 10 de marzo de 2017

Habilidades y competencia el siglo XXI

              Habilidades y competencia el siglo XXI.                       Resolución de problema y Pensamiento crítico.



        Las iniciativas para la enseñanza y evaluación de las habilidades del siglo XXI tienen su origen en la idea, compartida por un grupo de profesores, investigadores, instituciones de la Administración, políticos, trabajadores, etc. de que este siglo demanda nuevas habilidades que capaciten a los nuevos ciudadanos para realizar un trabajo efectivo, tanto en el ámbito social como en su tiempo de ocio. 

     En educación, esto implica saltar desde la perspectiva de los contenidos al paradigma del desarrollo de habilidades y competencias multidimensionales que son aplicables a todos los contextos de la vida y el trabajo que les tocará vivir y que ya estamos viendo.

Este enfoque implica que el rol del profesor es más que nunca fundamental, ya que la formación y validación de habilidades implica enseñar a pensar y seguir aprendiendo autónoma mente y la aplicación de los contenidos a contextos y desafíos de la vida real.
Bajo esta perspectiva, no basta con los contenidos que se enseñan en clases. El desarrollo de estas habilidades debe ser parte íntegra de la planificación de las clases y evaluaciones, lo que puede hacerse por medio de instrumentos de evaluación sobre el trabajo en el aula y el desempeño de los estudiantes.
Cabe decir que para hablar de habilidades y competencias de un modo integral, hay que incorporar además contenidos nuevos como conciencia global, alfabetismo en economía, negocios y emprendimiento, cultura cívica, sanitaria y medioambiental y competencias como la adaptabilidad al cambio, flexibilidad, autonomía, capacidad de iniciativa, liderazgo, responsabilidad, productividad y capacidad para trabajar en grupos diversos, interdisciplinarios y transculturales.

No es raro encontrar algunas superposiciones al abordar las habilidades del siglo XXI, dado que en la vida real suceden al mismo tiempo. Herramientas como la lluvia de ideas,  las actividades colaborativas pueden ayudar a desarrollar todas las habilidades al mismo tiempo.

COMPETENCIAS DEL SIGLO XXI a las destrezas, conocimientos y actitudes necesarios para enfrentar exitosa mente los retos de esta época, y que nos invitan a re formular nuestras principales aspiraciones en materia de aprendizaje y a hacerlas más relevantes para esta nueva era.

Las competencias del siglo XXI propuestas por el proyecto s se dividen en las siguientes cuatros categorias:

Maneras de pensar
Creatividad e innovación: capacidad para generar ideas originales que tengan valor en la actualidad, interpretar de distintas formas las situaciones y visualizar una variedad de respuestas ante un problema o circunstancia.
Pensamiento crítico: capacidad de interpretar, analizar, evaluar, hacer inferencias, explicar y clarificar significados.
Resolución de problemas: capacidad de plantear y analizar problemas para generar alternativas de soluciones eficaces y viables.
Aprender a aprender: capacidad de conocer, organizar y auto-regular el propio proceso de aprendizaje.
Herramientas para trabajar
Apropiación de las tecnologías digitales: capacidad para explorar, crear, comunicarse y producir utilizando las
tecnologías como herramientas.
Manejo de la información: capacidad para acceder a la información de forma eficiente, evaluarla de manera crítica y utilizarla de forma creativa y precisa.





Maneras de trabajar
Comunicación: capacidad que abarca el conocimiento de la lengua y la habilidad para utilizarla en una amplia variedad de situaciones y mediante diversos medios.
Colaboración: capacidad de trabajar de forma efectiva con otras personas para alcanzar un objetivo común, articulando los esfuerzos propios con los de los demás.

Maneras de vivir en el mundo
Vida y carrera: abarca, capacidades de planeamiento y fijación de metas.
Responsabilidad personal y social: capacidad de tomar decisiones y actuar considerando aquello que favorece el bienestar propio.
Ciudadanía local y global: capacidad de asumir un rol activo, reflexivo y constructivo en la comunidad local.

El pensamiento crítico nos ayuda a trabajar con grandes volúmenes de información, discriminar los contenidos más valiosos y generar nuevos productos autónoma mente.
El pensamiento crítico es un proceso de reflexión presente en la vida del ser humano, principalmente se relaciona en la toma de decisiones. Tiene su fundamento en el proceso educativo, pues es en este espacio donde se sientan las bases para promover dicha forma de pensar de una manera formal.
Es importante mencionar el papel que ha de jugar el docente en el salón de clase o en la gestión de un curso en línea: siempre es un motivador, es el agente promotor de preguntas reflexivas en el aula o entorno virtual de aprendizaje. Por su parte, el alumno, tomando su papel como constructor de ideas, reflexionando y cuestionando sobre los contenidos de aprendizaje; viene a cerrar el circuito de la formación y generación de pensamiento crítico.
Para hacer frente a estos desafíos, se hace necesario enseñar el pensamiento crítico, lo que implica realizar juicios documentados, discriminar la calidad de la información, exponer correcta y ordenadamente y pensar de manera autónoma. El pensamiento crítico es un ejercicio del intelecto que permite realizar juicios y tomar decisiones luego del análisis, evaluación y contraste de argumentos, afirmaciones, puntos de vista y evidencias.

La resolución de problemas implica la capacidad de identificar y analizar situaciones problemáticas cuyo método de solución no resulta obvio de manera inmediata. Incluye también la disposición a involucrarnos en dichas situaciones con el fin de lograr nuestro pleno potencial como ciudadanos constructivos y reflexivos.
 Exponiendo a los estudiantes a problemas auténticos de la vida real, que les permitan explorar y poner a prueba múltiples métodos y estrategias de resolución de problemas en el marco de distintas materias, y reflexionar sobre los patrones comunes que se pueden extraer de las distintas estrategias. 

ALGUNAS IDEAS PARA EL AULA
Diseñar situaciones de aprendizaje donde los estudiantes se enfrenten a problemas auténticos de importancia para la vida real.
Pedir a los estudiantes que expliquen los pasos que siguieron para resolver los problemas.
Promover que los estudiantes realicen proyectos abiertos y complejos donde no está dada de previo toda la información requerida para la identificación y solución del problema, datos que les demanden tener que identificar el problema, recopilar y evaluar información relevante, así como llegar a conclusiones y soluciones bien razonadas.
Modelar la capacidad de transferir la destreza a nuevas situaciones, mostrando a los estudiantes cómo distintas soluciones podrían requerir acciones similares.


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